LA GUITARRA ANTIGUA

 

 

Los buenos instrumentos interpelan, enseñan, exigen, desafían

 

 

Contenido: valoración y optimización de la guitarra antigua.  La guitarra antigua en vías de extinción   -   Músico vs. Coleccionista – las técnicas para la guitarra antigua y moderna-  el instrumento como maestro - la proyección del sonido. - importancia de la mano izquierda en la emisión sonora - las cuerdas - Las guitarras Enrique Garcia

 ¿que es lo que hace que una guitarra sea excepcional?

 

"para un buen intérprete no hay instrumento que se le resista, y si la guitarra es buena la hace incomparable"  

 

 

  

 

 

 

 

Lo primero que quisiera dejar bien en claro que soy concertista, amante del sonido y por ende de la guitarra antigua. Somos francamente muy pocos y desgraciadamente en vías de extinción, los que nos dedicamos denodadamente con pasión, celo riguroso y altruista a salvaguardar y rescatar como profesionales el destino de estos instrumentos. Comúnmente caen en manos de gente que poco les importa la suerte de los mismos y solo buscan especulativamente su rédito. Así es como va desapareciendo bárbaramente y sin escrúpulos un inapreciable tesoro musical. Porque ¡un instrumento que no se toca inevitablemente se echa a perder! (al igual que una máquina o en las personas los músculos y las articulaciones que se dejan de usar).

Y si no se los sabe tocar, trabajar, explotar, aprovechar, (según veremos a continuación), del mismo modo se los malogra inevitablemente.

Son varios los motivos que convergen en que todo este baluarte caiga paulatinamente, primero en una deliberada indiferencia, luego en abandono y por último en descomposición, puesto que requiere de una dedicación, de una especialización, tan pormenorizada, tan minuciosa y calificada, que hoy en día se están perdiendo, mal que nos pese a los guitarristas.

Veamos porqué.

 

 

 

 

1°) Hay una técnica exclusiva para la ejecución de estos instrumentos antiguos, que nada tiene que ver con la que se usa en uno moderno.

Es un tema exclusivamente de energía. El sonido en sí mismo no es otra cosa más que energía. (Ver sonido). Y ya esto, es toda una inacabable búsqueda.

2°) El instrumento sólo responde a quien sepa extraerle el sonido. (En relación a la técnica enunciada en el punto anterior).

La guitarra antigua es sumamente celosa, solo se entrega y da toda de sí, a quien conozca los infinitos secretos y misterios que estos instrumentos atesoran. Tanto es así que según las manos que las templen se tornan irreconocibles, para bien o para mal.

 

   

 

 

3) Trabajado un cierto tiempo con la técnica adecuada, y en infinita relación con lo expuesto en el punto 2, el instrumento, mágicamente irá abriendo, expandiendo, amplificando exponencialmente su caudal y calidad sonora, hasta lo impensado. Lo tengo sobradamente comprobado. Como que se va acomodando interiormente, armónicamente, físicamente, a la exigencia que con nuestra técnica le imponemos. Hay un reacomodamiento, una readaptación, una extrema capacitación, (un reformateo, una reconfiguración para caer en términos más actuales) del instrumento (la madera, las vetas, la caja armónica) producto de nuestro inteligente, sensible y calificado trabajo sobre él mismo. Para eso se apela a una artillería de recursos, elementos técnicos, herramientas instrumentales, metodológicas, sistematización de ejercicios y tratamientos, que optimizan al máximo el rendimiento de estas guitarras (y que por otro lado movilizan tanto a mis alumnos) . El resultado es inequívoco,  una delicadeza inigualable, una  excelencia Superior.

Tengamos siempre presente que se produce una comunión "intérprete - instrumento" muy interesante: del intérprete depende dotar al instrumento de una riqueza inagotable de posibilidades, o malograrlo inútilmente, como vemos, Y a la vez, maravillosamente el instrumento al músico lo capacita en sus necesidades y lo enriquece en sus habilidades.  

4) Debo desmitificar algo muy importante. La mano izquierda es tan responsable de la calidad sonora que se logre como la derecha. Comúnmente se dice que la productora por excelencia del sonido del guitarrista es la mano derecha. Mi investigación me ha llevado a la conclusión irrefutable que a la izquierda le cabe un 50 % de esa calidad sonora. Según como se coloquen los dedos, la mano, en que parte del diapasón, de los trastes, la presión que se ejerza, la relajación, el control de la energía, la fuerza, la tensión etc. repercutirá inexorablemente en la calidad emitida. Estos instrumentos son extremadamente sensibles a todo esto. Debemos tener en cuenta que "la sensibilidad califica al artista, y los detalles y el refinamiento lo hace a su obra". Y estos luthieres y estos instrumentos son el más acabado ejemplo de esto.

 

 

 

 

5) Por eso "los instrumentos de alta calidad substancialmente no dejan pasar el mínimo detalle al intérprete, son despiadadamente exigentes".  Para el músico, un instrumento de estas características, es su mejor maestro y  escuela, y como tal, exige lo mejor de uno. El producto será sin duda incomparable, pero la dedicación a la que uno debe someterse, también. Quizá por eso sea el motivo que hoy día no interesen abordar este tipo de compromisos,  responsabilidades  y desafíos. Insisto: estas guitarras no perdonan detalle alguno. Le va a exigir al músico, sin exagerar en nada lo que digo, por lo menos el triple de atención, concentración y dedicación que otras.

No está mal hacer la comparación siguiente: si bien son pocos los que están preparados para jugar en primera, son aún muchos menos para ir a la selección. Y un instrumento así, exige no menos que eso.  

6) Las cuerdas, no menos importante, es otro de los grandes temas que requieren de un exhaustivo análisis según los instrumentos, las maderas, la afinación, la técnica, la pulsación, la mano, la época, etc.

7) EL BUEN SONIDO NO SOLO LLEGA, SINO LLENA. Los instrumentos buenos se escuchan mucho mejor de lejos que de cerca. (mejor no es más fuerte). Mi prueba de fuego cuando toco conciertos, es que si yo lo escucho poco en el escenario, es porque la guitarra está proyectando bien la música a la platea, si no, algo falla....Hoy en día se preocupan los luthieres en lograr que las guitarras de cerca aturdan, y cuanto más, mejor. Malos presagios a instancias de la calidad.

8) El secreto del alcance sonoro está también indiscutiblemente en "la proyección" que realice el intérprete del sonido. Y esto forma parte de la técnica aplicada. (Isaac Stern en el antiguo film de Mao a Mozart lo explica a sus alumnos de violín de manera magistral en la articulación entre el arco y el cuerpo).

  

Bajo estas condiciones, ¡a no dudarlo!, la guitarra antigua es incomparable y su sonido imparable. Véase al respecto en la sección música de esta página el video del concierto en vivo que realicé con afán testimonial, documental, en el conservatorio superior de música de la ciudad de Bs.As.  en el cual confronté SIN AMPLIFICACIÓN una guitarra chiquita original del año 1890, con veinte guitarras grabadas (obra cosmogénesis para orquesta de guitarras). Lo intitulé propiamente: de la guitarra antigua a la música contemporánea. Lo he hecho para resaltar el papel fundamental e irrevocable que desempeña la técnica en la optimización de un instrumento. (cliquear " Música " e ir a "la técnica y el sonido: de la guitarra antigua a la música contemporánea" o en YouTube Antique guitar and contemporary guitar music).

 

 De todos modos debo aclarar algo, aunque para mí se da por sobreentendido. El hecho que un instrumento sea antiguo, tampoco es garantía de calidad. En otros términos, antiguo por antiguo no nos dice nada de su nivel. Los hay, como en todo, buenos, mediocres y malos. Muy buenos, excelentes o todo lo contrario.  

Los materiales pueden ser de exquisita calidad, pero no así su construcción. Y esto es igual o incluso más importante todavía que las materias primas  usadas para su creación.

 

 

Del mismo modo sucede con los luthieres. Son muy pocos los que logran un nivel de calidad muy alto en todos sus instrumentos como un Enrique García, en quien no se le conoce nada más que excelentes guitarras. Comúnmente un mismo artista tiene altibajos en su producción. He visto guitarras mediocres, de grandes luthieres, como otras de autores desconocidos  y  guitarras geniales. En fin un tema que requiere experiencia, conocimiento y por sobre todo, oído. Recalco esto porque es lo determinante.

El misterio en las genialidades de los luthieres es el gran secreto que todos han sabido celosamente guardar.

Como conclusión podemos coligar por todo lo antedicho, los tres aspectos que posibilitan que una guitarra de estas características sea excepcional:

1° el nivel de los materiales usados.

2° los años de estacionamiento y madurez de sus maderos.

3° el misterioso secreto de su construcción.

 

Veamos ahora el modo de trabajar de los más eminentes lutieres, ya todos muertos. Tomemos por caso el citado Enrique García. En su vida hizo unas decenas más de doscientas guitarras. La cantidad que hoy hace una industria en unas horas, y un luthier en un año. Como se puede imaginar el resultado es infinitamente distinto.

 

Además las maderas que antes usaban eran añejas y estacionadas. Hoy los árboles se cortan verdes y en pleno desarrollo. Ya los bosques están todos devastados.

 

Hoy se trabaja en molde. por eso los instrumentos  pierden  personalidad. Todos suenan igual, resultado del trabajo en serie. Las guitarras antiguas fueron pensadas y trabajadas individual y particularmente. De manera enteramente artesanal.

 

Todo era producto de la más alta investigación, buscando sólo pureza y calidad. Antes se usaba marfil y nácar hoy acrílico o plástico.

 

Por eso lo de hoy provoca un sonido pobre, donde se excluye la calidad sonora y se busca sólo mayor volumen. Y como esto no implica mayor alcance se apela a la amplificación. Pero no resuelve el tema de la calidad sonora. Si el sonido es malo, será igualmente malo, pero más fuerte.

 

Por todo esto en los instrumentos modernos los armónicos se mezclan y los sonidos se superponen, mientras que en las buenas guitarras antiguas, cada nota es una perlita,  en una armonía y una atmósfera sonora ambiental, inexplicablemente bella.

 

Las técnicas de ejecución apuntan hoy, a un mayor facilismo y no a búsqueda, análisis y exploración. Pobres en sonido, timbres, proyección, transparencia y calidad.

 

Por otro lado la tecnología o más específicamente la electrónica aporta otro tanto.

 

Hay que tener en cuenta  que “una vez que una guitarra pasa por un cable, ya su sonido inevitablemente se desnaturaliza”.

 

Por lo cual el oído se está acostumbrando a esa resultante sonora, la que se transmite a partir de un circuito eléctrico, y ahora los chips.

 

Sería necio negarse a los avances técnicos, soy un sujeto producto de lo artístico y lo tecnológico. Tanto es así que grabo, masterizo, edito. Por eso sé muy bien de lo que estoy hablando. Para mí el estudio de grabación es esencialmente un laboratorio de permanente investigación y exploración, a todo nivel. Y la investigación y exploración, ya lo he dicho,  forma parte imprescindible del aprendizaje.

 

Por eso trato de aprovechar lo mejor de uno y de otro, y deshechar lo malo de ambos

  

Por último voy a realizar mi última apuesta, sin temor a equivocarme (lo tengo probado sobradamente) "la optimización de la técnica del intérprete logra convertir a una guitarra mala en pasable, a una pasable en buena, a una buena, muy buena, a esta excelente y finalmente en excepcional".

Porque como digo siempre: "para un buen intérprete no hay instrumento que se le resista, y si la guitarra es buena la hace incomparable" 

 

 

Antes de terminar, voy a dar un exclusivo anticipo de lo que próximamente pienso subir a este sitio, que debo confesar es mi último derrotero en lo que a guitarras antiguas refiere. 

Llegó a mis manos una original del año circa 1850, de un coleccionista amigo (recuerdo que no me interesan réplicas).

Es la de las dos primeras fotos de esta nota (el primer collage y la siguiente guitarra sola). La estoy preparando convenientemente para grabar. ¿Que quiero decir con esto? La someto a todo el trabajo previo que suelo hacer sobre estos instrumentos para su optimización, como según narré en los primeros tres puntos precedentes. Es un desafío que sin duda me está llevando un trabajo muy arduo, delicado, riesgoso, largo, pero del mismo modo  interesante y comprometedor, y que según voy comprobando, el instrumento no solo lo agradece, sino que multiplica sorprendentemente día a día, su respuesta, profundidad y calidad sonora.  Francamente apasionante labor, la que emprendí con este instrumento tan maravilloso, y que como dije, pienso compartir por este medio.

 

Si se desea más información, en toda esta atrapante temática, ver también límites de la guitarra o la guitarra en la posmodernidad. De cualquier modo podría decir que en toda la página en general voy desgranando lo que a mi criterio contribuye a la revalorización de las guitarras antiguas: la técnica apropiada, la belleza del sonido etc. Fue uno de mis exclusivos propósitos al realizar esta web, además del formativo.

Cabe aclarar que muchas de mis grabaciones de esta página están hechas con guitarras antiguas de colecciones privadas. (Bach, torre Bermeja, Por los canales de Venecia, Preludios de Segovia, Giuliani etc.)

PD:

Si hay alguien interesado en la preservación y el reciclado de alguna guitarra antigua y quiere comunicarse con quien esto escribe, pueden hacerlo a través del contacto de esta web. (Cliquear)