EL SONIDO


El sonido  bello, vivifica, sacude perfora transforma, conmueve…..

 

1-EL SONIDO EN LA GUITARRA

2-EL SONIDO Y LA IMPORTANCIA DEL INSTRUMENTO

3-EL SONIDO COMO BÚSQUEDA

4-EL SONIDO COMO PROCESO MÁS QUE COMO PRODUCTO.

5-ÁREAS QUE INTERACTÚAN EN EL FENÓMENO SONORO

6-EL SONIDO EN LA ÉPOCA CONTEMPORÁNEA.

7-CUATRO CONDICIONES IMPRESCINDIBLES PARA LA BELLEZA DEL SONIDO

8-EL SONIDO COMO ENERGÍA INTERIOR.

 

 

1) EL SONIDO EN LA GUITARRA


Lamentablemente la guitarra a pesar de poseer infinidad de recursos tímbricos y sonoros, es uno de los instrumentos más desaprovechados, dada la vulgarización y masificación de su ejecución. La accesibilidad de su adquisición, junto a su mala difusión y la falta de interés en la profundización del elemento sonoro, han contribuido a resaltar la incomparable dedicación del único precursor en esta área del sonido: Andrés Segovia.

 

Como alumno de su gran discípula Adolfina Raíztin, como heredero fiel y celoso de la escuela Segoviana y ante el injustificado olvido de esta, debido a la importancia vital que genera en la música, me he propuesto continuar en la investigación de este tema, analizando, comparando, relacionando y profundizando el aporte de otros músicos e instrumentistas que hayan hecho del sonido su Modus Operandis.

 

En los muchos años que llevo en la especialización del sonido como búsqueda, me condujeron a un mundo fascinante y explorado  por pocos. La falta de material al respecto me llevó a apelar a los ejemplos de aquellos que han hecho del tema su modo de expresión más perfecto: Heifetz, Horowitz, Starker y por supuesto Segovia, entre tantos otros.

 

La orfandad de mi interés y mis exigentes esfuerzos, lejos de desanimarme me alentaron y me fueron internando paulatinamente cada vez más en este apasionante mundo del sonido, hoy día desafortunadamente olvidado como objetivo esencial de nuestro arte, a merced de métodos de amplificación artificiales y en muchos casos antiartísticos.

 

                        

 

2) EL SONIDO Y LA IMPORTANCIA DEL INSTRUMENTO.              

                                                                                                  

                                                           

 

  LOS BUENOS INSTRUMENTOS INTERPELAN, EXIGEN, DESAFÍAN

El estudio de guitarras antiguas de insuperables construcciones, ha contribuido decisivamente en mis estudios y conclusiones, pues la calidad del instrumento es fundamental en la especialización del tema en cuestión.

  

El instrumento hace la vez de un segundo maestro que desafía, cuestiona, contradice, reivindica. Es una irrefutable voz que se impone por sus propios valores y enseña incesantemente, pues todo lo pone a prueba en el resultado de  su sonoridad. Esta será directamente proporcional a lo que el artista produzca. De ahí que se relacione tan íntimamente al sonido con la personalidad  (Raitzin). Ya sea la voz producida por las cuerdas vocales o por algún instrumento, siempre será un producto reflejo de las características del individuo, al igual que la mirada, o los gestos; inclusive, según apunta Alexis Carrel, el aspecto físico responde a esta interrelación entre el sujeto y el objeto. En  síntesis el sonido ES según SEA la Persona.

 

 

 

 

 

3) EL SONIDO COMO BÚSQUEDA.

 

 

 

El sonido es el Elemento primordial del músico que afecta tan directamente nuestros sentidos y actúa sobre nuestro comportamiento reflejo, de un modo contundente, comprometiendo una espontánea homónima respuesta emocional. ¿Por qué es a pesar de todo, ante semejante herencia, algo tan lejano a los intereses de los profesionales del mismo: los músicos?

 

La misma función del sonido en la música, la cumple el color en la pintura, las líneas en la escultura y la palabra en la poesía.

 

El sonido es búsqueda y toda búsqueda es conflicto. Es un camino abierto día a día a nuevas metas.

 

 De su perfección y profundidad dependerá la consonancia de este estímulo sonoro con nuestro espíritu, creando un microcosmos, a través de esa sucesión de síngulos sonidos bellos, cual es la música. Stravinski nos recuerda a propósito de Segovia “su sonido no es fuerte pero se escucha lejos”. Con LLobet y Segovia nació la escuela del sonido en la guitarra, y ha inducido a su eximia discípula laudista y guitarrista Adolfina Raitzin Távora (Monina Távora) ha explorar al máximo eso que la música tiene como exclusivo privilegio. Lo mismo que ha reconocido Berlioz “una pequeña orquesta en las seis cuerdas”.

 

Cuando en la primavera de 1976 he conocido a la grande Adolfina, ha encendido en mí el amor al sonido como Universo infinito. Su aporte siempre creciente, mis sucesivos encuentros con la sabiduría China, hindú y judeo Cristiana han incentivado la ambición de esta búsqueda, que no obstante tantos años de investigación sigo siendo un principiante ante sus ilimitados confines.

 

 

 

 4) EL SONIDO COMO PROCESO MÁS QUE COMO PRODUCTO.

 

 

 

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que  el sonido se elabora previamente a la emisión. (hay quien incluso más que de sonido habla de pulsación)

 

¿Por qué digo esto?.

 

Una vez emitido ya no puede modificarse. El sonido es producto de una elaboración previa a la emisión. Una vez producido el sonido (pim por ejemplo) este no puede nunca dejar de ser pim una vez hecho.

 

El gran tema, la gran sabiduría musical es de antemano saber “desde mi” (como persona, como músico, como artista) si lo que quiero que suene es pim o  pom o pam o pum. (estoy hablando dentro de una misma nota musical)

 

Y allí entran en juego infinidad de factores que van desde el estilo, el tema, la frase, el motivo, la obra, la época, el autor etc.

 

Con lograr el más bello sonido pim, no abarco en nada todo lo que implica la belleza del sonido.

 

Porque el sonido debe ser bello teniendo en cuenta antes que nada la obra, la época, la intención, el carácter y demás. Y eso lo crea el músico cabal.

 

Cuando hablo que somos profesionales del sonido es precisamente a eso a lo que apunto.

                               

Bello por bello un sonido no dice nada si no está encuadrado en todo un contexto estilístico, ambiental, musical y artístico.

 

Esta dinámica del sonido, esto que forma parte del proceso previo y de pulsación de la nota y/o sonido, es lo que  por un lado enriquece exponencialmente eso a lo que di en llamar el sonido como energía, (ver abajo punto 8) y por ende requiere de nosotros la más alta especialización y perfeccionamiento por todo lo que esto pone en juego.  

 

Por supuesto el sonido de Narvaez, nunca puede ser igual al de Sor, ni este al de Albéniz , ni este al de Giuliani, Paganini, Falla o Torroba, Scarlatti o Bach.

 

De ahí la variedad infinita, la gama de recursos y extensión interminable, que teniendo en cuenta todos estos factores, uno a nivel sonido como artista puede crear.

 

Por eso, insisto, hablar de un sonido bello no nos dice nada si no lo enmarcamos dentro de este polifacético contexto, dentro de esta paleta multicolor de posibilidades acústicas y sonoras, dentro de esta aquiesencia artística, estética y expresiva.

 

El sonido sintetiza mi gran Maestro Tarrío, “hay que pensarlo antes de hacerlo, porque una vez hecho no tiene arreglo”.

 

Sabio consejo que tardé mucho en comprenderlo, como todas las grandes enseñanzas que tanto él como  Monina me transmitieron.

 

En esto radica si se quiere el gran secreto y misterio de la belleza del sonido.

 

 

 

5) ÁREAS QUE INTERACTÚAN EN EL FENÓMENO SONORO

 

 

 

FÍSICA Y ACÚSTICA: en la propagación de la onda sonora.

 

 

 

CONSTRUCCIÓN DEL INSTRUMENTO: en la profundidad del sonido. Riqueza de armónicos, calidez tímbrica.

 

 

 

PSICOLOGÍA. En la relación del individuo con su producción sonora, de ahí que según el estado anímico se modifique la calidad tímbrica provocada.

 

 

 

 SOCIOLOGÍA.  Psicología Gestáltica en el fenómeno perceptivo del auditorio. El silencio como intercambio perceptivo.

 

 

 

CUERPO HUMANO: en el relajamiento técnico-muscular. El modo de producir corporalmente el sonido. La importancia de la respiración como elemento unificador.

 

 

 

ESPIRITU: en la profundidad y energía interior.

 

 

 

Además de la dinámica del sonido, y su misterio, la identificación con el instrumento, son algunos elementos esenciales  en la concepción sonora como resultado de la calidad. Complesivamente todo unido crea una especial manera de resonancia en los armónicos del instrumento.

 

Es un ecosistema que nace en el corazón del intérprete, de su espíritu se transmite al cuerpo y de los dedos al instrumento para concluir en el oyente.

 

Como músicos debemos arribar a la síntesis del movimiento y de la energía, transformar el espíritu en sonido, el sonido en emoción, sensación y atmósfera.

 

 

 

6) EL SONIDO EN LA ÉPOCA CONTEMPORÁNEA.

 

 

 

Vivimos cada vez más lejos de la naturaleza que nos circunda.

 

Ignoramos la conquista espiritual que adviene al contemplar una flor, o reposar la vista apreciando el azul del cielo, o la armonía Estelar; cosas que nutren un equilibrio emocional. La alta industrialización, el excesivo predominio  de la máquina, han producido la contaminación  ambiental y sonora. Somos insensibles a esa bella sinfonía que la naturaleza nos regala. La amplificación  electrotécnica, que con consentimiento o sin él, estamos forzados a aceptar, nos ha hecho forasteros de nuestra propia intimidad y olvidar ese Sonido Bello que cada uno de nosotros lleva adentro, y que como músicos estamos obligados y comprometidos a redimensionar.

 

 

 

7)  CUATRO CONDICIONES IMPRESCINDIBLES PARA LA BELLEZA DEL SONIDO

 

 

 

1°) INSTRUMENTO                        

 

 

 

2°) TÉCNICA                                    

 

 

 

3°) ACÚSTICA (Sala-teatro)

 

 

 

4°) SILENCIO (entorno)

 

                                        

 

1°) Instrumento: la calidad del mismo es fundamental para la belleza del sonido (que sea claro, transparente, cálido, articulado, variado en matices, proyectado, puro, profundo etc.) .

 

Hay que tener en cuenta que todo instrumento (sobre todo antiguo) que suena mucho de cerca, proyecta poco de lejos, o viceversa el instrumento que proyecta mucho a lo lejos, de cerca se escucha poco.

 

 

 

2°) los buenos instrumentos interpelan, desafían, son celosos. Hay que saberles extraer el sonido. Eso lo dá la técnica del instrumentista.

 

 

 

3°) el lugar (sala, teatro) es también imprescindible para la propagación física y acústica del sonido.

 

 

 

4°) el silencio es tan importante como todo lo anterior. Siempre el mínimo ruido externo, interfiere irremediablemente sobre la percepción en la audición. El choque de ondas coartaría indefectiblemente la calidad sonora proyectada.

 

 

  

5°) existe un quinto elemento que según una teoría podría tenérselo en cuenta y es el oído, es decir el sujeto receptor de lo emitido. Según esta teoría Si no hay quien recepcione al sonido, este no existiría.

 

SONIDO    

Por su COLOR: cálido, brillante, sombrío, oscuro, velado, puro, frío.

Por su TEXTURA: aterciopelado, ríspido, suave, delicado, tosco.

Por sus  MATICES: f,p,ff,pp etc.

Por sus TIMBRES: metálico, latoso, dulce, profundo, hiriente, penetrante.      

   

8) EL SONIDO COMO ENERGÍA INTERIOR.

 

 

 

Cuando hablamos de sonido hablamos de energía, que es un concepto metafísico y ontológico e implica fuerza, vitalidad, dinamismo, impulso, fulgor, incandescencia  pero no se agota con esto.

No pasa ni por la fuerza, ni por la potencia, ni  por el volumen, (va mucho más allá de la acústica) ni por la mano, los huesos, las articulaciones, lo corporal, ni nada que se le parezca. 

Si no fuera así, yo, que tengo  todo eso, (los que me conocen bien lo saben, no soy ni menudito, ni esmirriado, muy por el contrario) sólo estaría limitado a tocar instrumentos, grandes, voluminosos, resistentes, duros, con cuerdas de altísima tensión, todo lo opuesto a los que uso, chiquitos, femeninos, suaves, delicados, con cuerdas de baja tensión, o incluso las inigualables de tripa, también me puedo dar el lujo de afinar más bajo. 

Una guitarra así reventaría en mis manos, sería inaudible, saturaría por todos lados, cerdearía insoportablemente, para usar un término netamente guitarrístico. No habrá ni diapasón , ni cuerdas, ni guitarras que me resistan, si no manejara el sonido , la fuerza , el volumen y todo lo antedicho, desde la energía. Ni siquiera gasto el diapasón por más antigua que sea la guitarra ni por más horas que estudie. Como digo siemrpe a mis alumnos para un buen músico no debe haber instrumento que se le rsista. La mano diestra del intérprete debe ser el sensor más bien formado, educado, agudo, inteligente, delicado y fino para calibrar automatica y naturalmente la fuerza y la energía comprometida en la ejecución. Cabe aclarar que la relajación y la concenctración  son pilares fundamentales en todo este vasto espectro que abordamos.

Cuando un Chino pasa las horas perfeccionando un movimiento, busca una economía y dominio de la energía que le permita arribar a la síntesis esencial de la forma.

 

Cuando un Hindú reposa estáticamente en una posición determinada, busca  armonizar y dialogar con su ser interior para sintonizarlo con su propio cuerpo y consustanciarse con su propia energía. Así algo que aparentemente es pasivo se torna en una asimilación energética inigualable.

 

 

 

Un principio zen dice que las grandes verdades no se pueden ni explicar, ni decir, solo pueden sentirse.

 

¿de que manera puedo explicar el sabor de una manzana?

 

Debo inevitablemente saborearla (de ahí: saber-sabor)

 

El sonido así entendido puede demostrarse, ejemplificarse, pero no explicarse.

  


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